Desdeloarto
Como cada semana en este sitio web tenemos el honor de presentaros una crónica desenfadada y humoristica del partido del Sevilla FC este corresponde al Sevilla FC Getafe CF.Felicidades Pepe Recuero y no te olvides de seguir asi.
Sevilla-Getafe
04-05-2006
-¿Qué está pasando, sevillones de mis entretelas?
-¿Qué manita humana o divina nos está tocando?
-¿Es verdad todo lo que estamos viviendo?
-¿Es real?
-Yo ya "de verdá de la güena" que no lo sé, que no puedo contestar a tanta pregunta porque parece que una vez más la realidad supera a la ficción, pero lo cierto es que no dejo de pellizcarme y todo lo que consigo es un dolor en el brazo -real como la vida misma.
-Tengo más cardenales que un cónclave en el Vaticano.
-Después de la mágica noche del 27, del paseo militar del 31, merefiero a días no a años, y de la exhibición de ayer, no cabe otra cosa que darse cuenta de una puñetera vez que es el culmen de toda una temporada... no, algo más... mucho más... el culmen de toda una vida.
-Estamos arriba, muy arriba, como nunca hemos estado y todavía quedan peldaños para encumbrarnos más.
-Estamos, se lo dije a Alvarado en antena durante la previa contra el Geta, flotando en el limbo etéreo sevilista.
-Allí donde los angelitos llevan roquetes blancos y rojos.
-Todo viene de cara, todo sale bien, todo son ganas y las ganas se convierten, por arte de birlibirloque, en verdades como puños.
-Se ha transformado el discurso de la palabrería soñada y prometida, en triunfos, en goles como soles, en fútbol grande, en dominio total e insultante, en poderío.
-Sabemos jugar al fútbol mejor que el simpático inglés que lo inventara y, lo más importante, sabemos jugar los partidos, que es lo mismo pero no es igual.
-Apretamos y aflojamos a nuestra conveniencia sin importarnos un pimiento el equipo que tengamos enfrente.
-Dominamos, mandamos a nuestro antojo con una estudiada y sabia táctica, plasmada prusianamente en el terreno de juego, juegue quien juegue, con dosis además de fogonazos, de chispa, de arte.
-Claro que la pelota puede dar en el poste, por supuesto que en un rebote en el culete nos podemos meter un gol en propia meta, quién duda que en una caraja nos agüen un partido... es un deporte de ciencia inexacta, que en gran medida está presidido por la suerte, por el albur de vaya usted a saber qué cosas, de granizadas de órdago y de piteros caprichosos y malos incluidos.
-Pero por encima de eso, que es inevitable y en lo que no podemos mandar, en todo lo demás, tenemos casi todos los triunfos de la baraja en las manos.
-Y digo casi.
-Tenemos el as de oros, de juego preciosista y asentado, de toque con sentido, de calidad por arrobas.
-Poseemos el as de bastos, porque si se tercia, sacamos a relucir los redaños que atesoramos y a ver quién pasa de la raya, pero con contundencia sin violencia. Con fuerza, pero sin mala leche.
-Ya por fin encontramos el as de espadas, porque entramos a matar sin piedad deportiva cual puntillero maestrante posterior a una estocada letal. Ayer, hasta un mal estoqueador metió una hasta la bola, después de haber pinchado en hueso en otros tantos intentos.
-Y el as de copas.
-Dios... el as de copas.
-Ese es el casi... el que todavía nos falta.
-Con los otros tres ya tenemos bastante y sobrados para ser felices como niños en día de cabalgata y, como niños en día de cabalgata, esperamos en duermevela que al día siguiente esté allí lo que con tantas ansias le hemos pedido a sus majestades.
-No hay nada más bonito que poder disfrutar como un niño de la ilusión del día de la cabalgata.
-Estamos viviendo unos eternos días cinco de enero que durarán, lo que son las cosas, hasta el día diezde mayo.
-Como niños en días de cabalgata..., con esos ojitos abiertos de par en par mientras pasa la comitiva y esa bolsa repleta de los caramelos que a su paso hemos disfrutado al irlos recogiendo con tantas ganas, y que parte, la mayoría de ellos, nos estamos comiendo ahora rechupeteándonos los deditos y parte, los menos, guardaremos en la alacena para repartirlos cuando llegue la hora de la penitencia en Semana Santa, que vayan ustedes a saber lo que nos tiene preparado el destino.
-Como niños..., con esa carta que en su día se escribió y que una vez entregada en mano al cartero real sabemos que se las ha hecho llegar a sus majestades.
-Como niños... Me he portado bien este año, ¿verdad, papá?
-Claro que sí hijo, claro que sí...
-Entonces, papá, ¿tú crees que sus majestades me traerán aquello que les pedí?
-No lo sé hijo... ya veremos, que esas cosas quedan en manos de sus majestades.
-Ya, pero yo quisiera...
-Anda, anda... confórmate con lo que tienes, que es mucho más que lo que tienen otros niños, dale gracias a Dios por la vida que te ha dado y disfruta de ella... dame un beso y vete a la cama y duerme tranquilo, que mañana saldrás de dudas.
-Hasta mañana, papá.
-Hasta mañana, campeón.
-Como niños... y a vueltas con la almohada, enredado en sábanas, en ese duermevela estamos.
-¿Estará allí el as de copas?, ¿Ese que nos falta para la colección de la gloria eterna?
-La grandeza del fútbol hace que no lo sepamos.
-Lo que sí sabemos es que el as de copas no estará en nuestro salón cuando nos levantemos, que nadie nos lo va a traer así porque sí, a no ser que vayamos a por él.
-Sólo dos pueden ir a por él.
-Y ya tenemos el billete ganado, la entrada conseguida, los aviones repletos de queroseno, las bufandas planchadas, los cánticos entonados, los colores inmaculados, el escudo por bandera, las ganas eternas, ciento y pico años por aval, la ilusión intacta... , y los ases de oros, bastos y espadas.
-Con todo ese bagaje iremos a Eindhoven física o espiritualmente.
-Da exactamente igual una cosa que la otra porque allí estaremos todos.
Con ese bagaje volveremos siempre, pase lo que pase, con la cabeza alta, muy alta, porque nos sabemos niños afortunados de la vida, que sabemos valorarla muy bien, porque también hemos pasado nuestras penurias, nuestro carbón del día siguiente a otras cabalgatas de infaustos recuerdos que nos han curtido en nuestros años.
-Como niños de ciento y pico años.
-Todo eso es lo que llevaremos a Eindhoven y todo eso mismo es lo que nos traeremos.
-Pero si además metemos en la baraja el as de copas...
-Dios... si nos trajéramos el as de copas...
-Los ángeles se convertirían en Dioses.
-El Olimpo sería sevillista.
Pepe Recuero
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