DEsdelaconfesion
El genial Pepe Recuero una vez más nos manda el desdeloarto esta vez desdelaconfesiónLo mismo que las cofradías en esta tierra bendita, el equipo tiene que ir a la catedrá una vez al año y no presisamente pa hasé penitensia.
En esa catedrá furbolera, allá en Birbao, por donde pasa la carrera ofisiá de la Liga, históricamente vive San Mamé rodeado de leones.
Lo que pasa es que úrtimamente los leones salen con er rabito entre las patitas cada vé que aparese por allí er Sevilla y San Mamé se tiene que bajá der púrpito y meterse debajo de la mesa de la sacristía pa aguantá er chaparrón.
Qué avalancha, Santo Cristo.
Cristo, me refiero a Ánge, ya hiso en su momento argo paresido en er sirco con otros leones.
Lo nuestro tamién es espectáculo pero es en er campofurbo y sin látigo.
Con güenas palabritas tradusías en forma de furbo de quilates, vaya.
Cómo se fue Kanuto der defensa pa ponerla.
Cómo cabaseó LuisFa.
Cómo metió la pelotita Martí sin queré queriendo.
Cómo hase paradones er Palop.
Cómo estaba de bien plantao el equipo.
Cómo se fue er LuisFa en velosidá, que ya es notisia, ar finá der partío y cómo apuntilló.
Qué disfrute, sevillones.
Me está empesando esto a da miedo a mí mismo.
No se trata de nervioseras ni tonterías, se trata de que no le veo er tope desde hase ocho meses, de que le tengo miedo a lo desconosido por mí a mis años.
Es que este equipo acojona, con perdón.
No sé si nos haría farta una cura de humirdá o un cura pa confesarnos.
Me quedo con lo úrtimo, porque perdé no quiero perdé nunca.
O sea, que mejón lo de la confesión.
¿Se imaginan esta escena tras una celosía de confesionario catedralisio?
...
Ave er furbo purísimo.
Sin mangasos de piteros consebido.
Padre San Mamé, que quiero confesarme.
Dime, hijo mío, dime.
No, que verá, que lo nuestro es que confesamos que somos los mejores.
Hombre, que yo sepa eso no es pecado.
Ya, la cosa es que siendo los mejores podemos aguarle la fiesta a mucha gente, incluso a usté mismo.
Tú ves, ya la cosa cambia una mijita, porque eso de haserle daño ar prójimo es otra cuestión.
Se trata de furbo, padre.
¿Furbo? ¿Puedo preguntarte quién eres?
Er Sevilla, padre, er Sevilla.
Er Sevilla ?????... Vade retro, Sevilla !!!!! Santo Dios, er Sevilla en la catedrá otravé !!!!! Pero hasta cuándo vuestra saña con esta santa casa... ¿No os dais cuenta de lo que estáis haciendo?
Pueeesss... sí. Nos estamos dando perfecta cuenta, de ahí que me quiera confesá.
Es que fijaros que podéis haserle mucha pupita a los de La Puerta y a los Mandriles y a los Niños Torres y lo que es peó podéis hasé de esta catedrá una parroquia de pueblo o un templete perdío en medio der campo.
Pues eso, ya le digo.
Y tendréis propósito de enmienda ¿no? Vamos, que os estáis arrepintiendo, ¿no es eso?
Pueeess... no.
O sea, ¿que pensáis seguí en er mismo plan?
Puessss... sí.
Pues no os doy mi bendisión ni os redimo de vuestros pecados y ahora mismo abro expediente de excomunión, que lo sepáis.
Ya... eso nos temíamos que iba usté a desí. Pero sepa usté, padre San Mamé, que nos importa un pimiento. Hemos venío pa confesá a voz en grito que aquí estamos, que venimos y vamos a ganá cada vé que se encarte, que se vaya preparando tó er mundo porque allí donde vayamos seguiremos hasiendo furbo grande y ganando partíos, que a tó er que venga a nuestra Bombonera se vaya amarrando los machos porque nuestra casa no será una catedrá pero sí que es la Basílica der furbo hecho arte y filigrana, que quisiéramos dejá de sé unos proscritos pero que nos dá esartamente iguá seguí siéndolo, que ahora ya nos toca a nosotros, que los medios mediáticos sigan hablando de los grandes grandes pero que miren pa la clasificasión y vean nuestro nombre arriba, muy pero que muy arriba y se callen las boquitas viperinas y se sequen las plumas carroñeras, que las copas uropeas ganadas no fueron casualidá ni flor de un día y que lo mejón está por llegá... ah... y que no guarde usté er secreto de confesión.
Esto llegará a Roma, por las melenas de mis leones que llegará a Roma.
A Roma no lo sabemos, lo mismo en los cruses uropeos tenemos que pasá por allí, que nunca se sabe, pero que adonde queremos llegá entre otros sitios es a Glasgou.
Por Dios... redimiros de vuestros pecados y rezad por vuestro bien lo que sepáis.
¿Resá por nuestro bien?... Ahora mismo, padre.
Yo confieso ante er furbo nasioná e intennasioná todopoderoso, que tengo hambre de vensé por historia, coraje, ganas e ilusión. Por mi curpa, por mi curpa, por nuestra gran curpa, por eso ruego, pido y exijo seguí jugando de la misma forma a nuestros furbolistas, a nuestro cuerpo térnico, a la afisión y a la dirertiva para que intersedan por nuestro Glorioso Nombre ante tó er que se ponga por delante.
En er nombre der Furbo, del Escudo y del espíritu de Ramón Sánche-Pijuán.
Amén.
Un abrazo sevillón
Comentarios (0) - Referencias (0)































